23 sept. 2010

Un día en el laboratorio de prácticas

Este verano realicé las prácticas de empresa en el Instituto de Acuicultura de Torre la Sal (IATS, Cabanes -Castellón-). Aquí os voy a hacer una pequeña explicación de lo que era un día normal en dicho centro.
Primero de todo, os explico en qué consiste el experimento en el que colaboré. Su fin es determinar la resistencia de dos especies de Artemia (unos crustáceos de pequeño tamaño que son la base de la acuicultura moderna) a un tipo de pesticida organofosforado llamado Clorpirifos. Estas especies son A. franciscana y A. partenogenetica, ambas “presentes” en el Delta del Ebro, lugar para el que se iba a realizar el estudio (y pongo “presentes” porque la A. partenogenetica ya no existe en el Delta del Ebro, pues fue desplazada por A. franciscana). La A. franciscana es una especie invasora, procedente de California, que es muy resistente a las condiciones adversas del medio. Por eso, desplaza a las otras especies de Artemia en el momento en el que coloniza un nuevo nicho. Otra diferencia entre estas especies es que A. franciscana es una especie bisexual (presenta machos y hembras) y A. partenogenética, como su nombre indica, es partenogenética (es decir, sólo existen hembras).
Estos pequeños crustáceos producen tanto quistes como nauplios, es decir, pueden ser ovíparas y vivíparas al mismo tiempo. Los quistes son una especie de huevos muy resistentes que las Artemias ponen cuando se ven amenazadas. Estos quistes pueden permanecer décadas sin eclosionar y, cuando las condiciones vuelven a ser favorables, se rehidratan y eclosionan (por ello se comercializan en este formato). Por otra parte, los nauplios son las larvas de las Artemias, que nacen directamente de la madre cuando las condiciones son favorables.

Una vez hechas las “presentaciones” paso a mostraros un día de trabajo en imágenes. Esto es lo que nos encontrábamos (mis compañeras Mónica y Diana, y yo) todas las mañanas cuando llegábamos al laboratorio. Cubiertas por fundas rojas podéis ver las lupas binoculares, con las que contábamos a las Artemias y su descendencia.
Luego salíamos fuera a ver como estaban los tanques de las Artemias,
e íbamos a recoger el fitoplancton para darles de comer.
Medíamos la salinidad, utilizando el salinómetro (aparatito negro), que se basa en la refracción de la luz para inferir la salinidad de una gota de agua.

Tabla de vida

Una vez rebajada la salinidad a 80 procedíamos a comprobar cuanta descendencia había tenido cada hembra (contenida en cada uno de los tubos de ensayo).
Para eso las traspasábamos a una placa de Petri y, con la ayuda de la lupa binocular, comprobábamos si tenían quistes o nauplios. Para contarlos utilizábamos una jeringa para extraer uno a uno a los descendientes.
En un estadillo, anotábamos el número de descendientes y la clase de éstos, en cada uno de los tubos.
Luego, elaborábamos los medios con el tóxico a estudiar. Con la ayuda de una pipeta, preparábamos las diferentes concentraciones a las que se exponía a las dos especies de Artemia. Y rellenábamos los tubos de nuevo.
Estos eran los pasos que seguíamos para elaborar la tabla de vida de estos crustáceos.

Concentración letal mediana (LC 50)
Bueno, para los que no sepáis lo que significa este término, aquí os dejo un link donde lo explican.

Para su determinación utilizábamos placas multiwell de 6 pocillos para juveniles y adultos (donde realizábamos un ensayo para cada sexo), y de 24 pocillos para metanauplios (mN). En estos pocillos colocábamos diferentes concentraciones de tóxico para determinar cual era la LC 50. Para cada concentración realizábamos 6 réplicas para mN colocando 10 individuos en cada pocillo, mientras que realizábamos 3 réplicas por concentración y sexo para juveniles y adultos, también con 10 individuos por pocillo.

La verdad que el procedimiento era diferente en función de la fase de desarrollo, así que si alguien está interesado en saber más de como se determinaba la LC 50, yo estoy dispuesta a contárselo.

Actividad de Acetilcolinesterasa (ChE) y determinación de proteínas totales

Para cada fase de desarrollo cogíamos individuos que habían estado creciendo en una determinada concentración de tóxico y con la ayuda de una aguja enmangada
los colocábamos por separado en tubos Eppendorf para PCR de 1'5 mL y los llevábamos a congelar hasta su posterior procesado.
El día que íbamos a realizar la determinación de proteínas totales y la actividad de la ChE, se descongelaban los individuos, y eran homogeneizados con una serie de reactivos establecidos para dichas determinaciones.
A continuación, se colocaban en multiwells de 96 pocillos
y se procedía a realizar su lectura con el TEKAN (aparato de medida)
llegando a la construcción de una recta que nos ayudaría a la determinación exacta de la proteína ChE presente en cada organismo (para ello, construíamos una recta patrón utilizando concentraciones conocidas de proteína, pues se necesita saber que cantidad de proteína da una determinada señal en el TEKAN).


Pero no todo era trabajar jajaja. También disfrutábamos de un descansito a media mañana en el que deleitarse con las vistas.
Y tras un duro día de trabajo, de vuelta a casa.